teamwork

Lo más difícil es encontrar el equipo adecuado de personas

En las últimas décadas, hay una especie de culto por el tema del trabajo en equipo. Con la convicción de que el trabajo en equipo hace a las personas más creativas y productivas, los líderes no pierden el tiempo y buscan armar un equipo de trabajo óptimo.

teamwork

¿Cómo afectan las personas al trabajo en equipo?

A través de numerosos estudios en Harvard, se ha podido ver que los equipos muy pocas veces se ponen de acuerdo en lo que tienen que hacer. Llegar a un acuerdo es trabajo del líder, y este debe estar dispuesto a asumir grandes riesgos personales y profesionales para fijar la dirección del equipo.

Cuando el líder no es disciplinado con la dirección del equipo y su configuración, las probabilidades que este haga un buen trabajo son escasas.

La dirección de un equipo

Uno de los trabajos más difíciles para consolidar un equipo, es conseguir una dirección coherente, que vaya alineada con una visión común. Y otras veces, hay personas que entran a destruir los equipos que funcionan bien.

¿Cómo asegurarse que un equipo de trabajo funcione?

Para que un equipo de trabajo sea funcional, es necesario que el líder sepa exactamente quién esta dentro de él. Tener claras las competencias y habilidades más desarrolladas de cada uno de los integrantes del equipo permite al líder delegar responsabilidades según esas capacidades. Dentro de este análisis, el líder puede encontrarse con que hay personas que debe impulsar hacia adentro del equipo, y otras hacia afuera.

¿Cómo dar una dirección convincente al equipo?

Darle una dirección convincente a un equipo de trabajo requiere de un trabajo fino, ya que no hay una sola manera de establecer esa dirección. Establecer esa dirección es un trabajo emocionalmente exigente, que implica usar la autoridad y provocar de modo inevitable la ambivalencia y angustia de quien ejerce esa autoridad, como de quien la recibe.

Los líderes que son emocionalmente maduros están dispuestos y son capaces de moverse hacia situaciones de ansiedad que inspiran y ayudan a establecer una dirección clara y desafiante para el equipo. El problema es que, el líder a veces encuentra una resistencia tan intensa que puede colocar su puesto de trabajo en riesgo.

Los líderes por lo general asumen esa tarea sin miedo a asumir la dirección personal del equipo. Como ejemplo de líderes que estuvieron dispuestos a perder incluso su vida por ejercer esa responsabilidad que conlleva el liderazgo, tenemos a los casos de John F. Kennedy y Martin Luther King, sin contar con el propio Jesús de Nazareth.

¿Cuáles son las falacias comunes sobre los equipos?

Hay gente que piensa que los equipos que trabajan juntos y en armonía todo el tiempo, son mejores y más productivos que los equipos que no lo hacen. La realidad refleja que los equipos compuestos por personas de diferentes caracteres (incluyendo personas de mal humor), logran desempeñarse mejor que aquellos equipos donde todos están felices todo el tiempo.

Esto se debe a que la causa y el efecto es todo lo contrario a lo que la mayoría de la gente cree, y para ponerlo con un ejemplo, una orquesta puede sentirse muy satisfecha después de recibir los aplausos y el reconocimiento del público, sin embargo, previo a la actuación no necesariamente tenían que estar así de satisfechos.

Otra falacia es que los equipos grandes son mejores que los pequeños, porque tienen mas recursos. La realidad demuestra que mientras más grande es un equipo, el número de enlaces que se necesita para gestionarlo sube a un ritmo acelerado, casi exponencial.

Los equipos muy grandes, suelen acabar perdiendo el tiempo de todo el mundo. Otro problema común con la percepción entre las personas que componen un equipo, es que sus miembros comiencen a sentirse tan cómodos y familiarizados unos con otros, que empiecen a aceptar las debilidades de los otros, y como consecuencia, el rendimiento cae.

Para lograr un mejor rendimiento, y evitar que el equipo se vuelva autocomplaciente, se necesita una persona con cierta desviación en su comportamiento, alguien que pueda ayudar a desafiar la tendencia a querer demasiada homogeneidad. A pesar que los problemas aparecerán de modo inevitable, se ha demostrado que los equipos con personas desviadas de la tendencia, superan con creces a los que no las tienen. En muchos casos, el pensamiento desviado es una fuente de innovación.

El desviado es el que siempre está cuestionando todo, y es el que está dispuesto a asumir un gran costo personal por ser como es. Los desviados son los que están dispuestos a decir lo que nadie más está dispuesto a articular. Los líderes y los desviados tienen que complementarse ya que los líderes pueden intentar eliminarlos, para dejar de enfrentarse a situaciones que los sitúen fuera de su zona de comodidad.

¿Cómo se logra un equipo de alto rendimiento?

Un buen equipo es aquel capaz de satisfacer a sus clientes internos y externos, actuando fuerte como una unidad a medida que pasa el tiempo, fomentando el aprendizaje y el crecimiento de sus miembros individuales. La realidad demuestra que ni el mejor líder del mundo puede hacer que un equipo vaya perfecto. Para que el equipo funcione perfecto tienen que cumplirse 5 condiciones, y aún así, no hay garantías de éxito.

trabajo

Las 5 claves de un equipo efectivo:

  1. Los equipos tienen que ser auténticos. La gente tiene que saber quién está en el equipo y quién no. Este es el trabajo del líder.
  2. Los equipos necesitan una dirección convincente. Los miembros deben saber y estar de acuerdo en lo que se supone que deben estar haciendo juntos. Solo si el líder articula una dirección clara, los miembros irán tras el mismo objetivo, caso contrario cada uno armará su propia agenda.
  3. Los equipos necesitan estructuras de apoyo. Si el equipo tiene tareas mal diseñadas, normas difusas y mala conducta, inevitablemente se meterán todos en problemas.
  4. Los equipos necesitan una organización de apoyo. El contexto organizacional, incluyendo el sistema de recompensa, el sistema de recursos humanos y de información de la empresa, debe facilitar el trabajo en equipo.
  5. Los equipos necesitan entrenamiento experto. La mayoría de los entrenadores ejecutivos se centran en el rendimiento individual, que no mejora de modo significativo el trabajo en equipo. Los equipos necesitan entrenar como grupo en lo procesos del equipo, sobre todo al inicio, al medio y al final de un proyecto.

¿Cómo funciona el contexto con el desempeño del equipo?

Contra toda lógica, las organizaciones con los mejores departamentos de recursos humanos a menudo hacen cosas que van en contra con el buen comportamiento de un equipo. Esto se debe a que los departamentos de recursos humanos tienden a poner en marcha sistemas que son buenos en guiar, dirigir y corregir el comportamiento individual. Es muy común encontrar que las empresas busca “entrenar a las personas correctas” en la forma “correcta”. El problema de esto es que se trata de algo personal, por eso a los equipos no les viene bien.

Para que el equipo se beneficie del aprendizaje colectivo, hay que centrarse en los procesos de grupo, y el tiempo es todo. El coaching de equipos trata de favorecer un mejor trabajo en las tareas del equipo, lo que difiere de las interacciones sociales o las relaciones interpersonales.

Deja un comentario